La primera franquicia de una empresa chilena de administración de comunidades, identificando 40 plazas exclusivas a nivel nacional e internacional, con el objetivo de potenciar rápidamente a personas naturales o pequeñas empresas del rubro, que se dedican a administrar tradicionalmente en Chile o en el Extranjero, y desean diferenciarse fuertemente de su actual competencia local, con el gran beneficio de minimizar el riesgo: dado que por lo general, las franquicias tienen una tasa de fracaso bastante menor que otros negocios recién creados.
¿La razón?
Está comprando un concepto de negocio, donde la mayoría de los problemas ya los ha resuelto alguien. Obtiene una empresa ya posicionada en el mercado, un paquete completo: las conjeturas generalmente asociadas a un negocio que recién comienza ya se han solucionado.